La Persistencia de la Memoria

La Persistencia de la Memoria
Salvador Dalí

miércoles, 15 de agosto de 2012

Las matrices de aprendizaje y el rol docente


Por José Antonio Gómez Di Vincenzo

La escuela es uno de los ámbitos donde mejor puede percibirse en acción las denominadas “matrices de aprendizaje”, un constructo teórico aportado por la psicóloga social Ana Quiroga (1985) para dar cuenta de la relación entre lo aprendido y lo enseñado, para mostrar las relaciones que existen entre lo heredado y nuestra capacidad de transformación de lo dado. Muy sintéticamente puede decirse que una matriz es un modelo interno, una forma de organizar las prácticas, un universo de experiencia y conocimiento.
En efecto, cada docente articula las prácticas pedagógicas de diferentes formas. Encontramos distintos tipos de conducción de la clase, distintas formas de relacionarse con el grupo que tienen que ver con las diferentes formas de actuar propias de cada personalidad. En el desempeño de su rol, el maestro pone en juego una serie de conocimientos teóricos y didácticos pero también, las matrices de aprendizaje con las cuales, ha edificado su propia historia escolar.
Cada sujeto es un ser esencialmente social atravesado por una complejísima trama de vínculos y relaciones sociales. El modo en que cada maestro organizó y significó su experiencia escolar durante sus aprendizajes como alumno está socialmente determinado e incluye no sólo aspectos del conocimiento sino que también, tiene que ver con valoraciones afectos emociones y esquemas de acción. La representación del mundo tiene una estructura elaborada e incorporada a través de los procesos de aprendizaje.

... somos esencialmente no sólo seres sociales sino sujetos cognoscentes. Y somos también en cada aquí y ahora el punto de llegada de una historia social y vincular que puede ser caracterizada como una trayectoria de aprendizajes. En esa trayectoria hemos ido construyendo un modelo interno o matriz de encuentro con lo real: hemos ido aprendiendo a aprender... (Quiroga, 1985: 19)

Esa matriz de relación sujeto-mundo es un efecto del aprendizaje y a la vez, condiciona nuevos aprendizajes. Es decir, que la matriz de aprendizaje se constituye en interacción pero a la vez, condiciona nuevas interacciones.

Definimos entonces como matriz o modelo interno de aprendizaje, a la modalidad con la que cada sujeto organiza y significa el universo de su experiencia, su universo de conocimiento. [...] Está socialmente determinada y incluye no sólo aspectos conceptuales sino también afectivos, emocionales y esquemas de acción. Este modelo, construido en nuestra trayectoria de aprendizajes, sintetiza y contiene en cada aquí y ahora nuestras potencialidades y nuestros obstáculos. (Quiroga, 1985: 35)

Desde esta matriz de aprendizaje, el docente realizará sus proyecciones, su planeamiento, fijará sus objetivos, seleccionará los contenidos para alcanzarlos, organizará las experiencias para que el alumno construya el conocimiento, conducirá y evaluará el trabajo realizado por el niño.
Siguiendo las conceptualizaciones de Ana Quiroga (1985), podemos afirmar que muchos de los rasgos de las matrices de aprendizaje no acceden a la conciencia, permaneciendo en forma subyacente en el acto de aprender. Estos modelos son naturalizados; es decir, no son cuestionados o problematizados. En líneas generales es como si actuáramos sin reflexionar: no cuestionamos nuestras experiencias de aprendizaje ni pensamos si los modelos que en ellas subyacen permiten una verdadera construcción de conocimiento. En nuestro orden social, hemos aprendido a aprender sin interrogarnos críticamente sobre  nuestras formas de relacionarnos con el conocimiento.

En nuestra cultura y en función de las relaciones sociales dominantes no se incluye como parte del proceso formativo la problematización, el cuestionamiento de nuestros modelos de aprendizaje, una reflexión sobre ellos. Por el contrario, en un sistema educativo y familiar recorrido por la identificación entre criterio de verdad y criterio de autoridad, sistema a la vez funcional a un orden dado, se legitima un modelo como la única forma válida de aprender. (Quiroga, 1985: 37)

No obstante, ante determinadas circunstancias podemos comenzar cuestionar los modelos. Este fenómeno se da en momentos de crisis social o personal. Las crisis se constituyen, de esta manera, como momentos de quiebre fundamentales para romper con la familiaridad de nuestros modelos internos de aprendizaje y vínculo con el mundo. Al cuestionar, nos distanciamos. Este distanciamiento permite a su vez, la apertura de un nuevo espacio de construcción y resignificación que dan paso a una nueva etapa de desarrollo de nuevas formas de aprender y de relacionarnos con el mundo. De modo que los modelos se pueden modificar si se asumen como criticables y objetos de revisión dando lugar así a nuevas experiencias y posibilidades de transformación de lo dado.

Para seguir leyendo:

Quiroga, A. (1985): Matrices de aprendizaje. Constitución del sujeto en el proceso de conocimiento.  Buenos Aires, Editorial Cinco.


3 comentarios:

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
ecos
de
la
tarde
callada
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


COMPARTIENDO ILUSION
DR.JOSE A. GOMEZ

CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...




ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE BAILANDO CON LOBOS, THE ARTIST, TITANIC SIÉNTEME DE CRIADAS Y SEÑORAS, FLOR DE PASCUA ENEMIGOS PUBLICOS HÁLITO DESAYUNO CON DIAMANTES TIFÓN PULP FICTION, ESTALLIDO MAMMA MIA,JEAN EYRE , TOQUE DE CANELA, STAR WARS,

José
Ramón...

Dr. José A. Gómez Di Vincenzo dijo...

Muchas gracias José Ramón por tu comentario y participación en este espacio.

yoquemebusco dijo...

Muy interesante.

¡salú!

Lucía