La Persistencia de la Memoria

La Persistencia de la Memoria
Salvador Dalí

viernes, 2 de octubre de 2009

La economía neoclásica y la posición del empirismo lógico en relación a la racionalidad implícita en las teorías

José Antonio Gómez Di Vincenzo. Unsam
Nuestro propósito aquí será establecer una comparación entre la racionalidad implícita en las teorías de la elección elaboradas en el ámbito de la economía neoclásica y la que se pone en juego en las explicaciones llevadas a cabo en el campo de las ciencias naturales, desde la tradición empirista, concretamente desde la postura del neopositivismo. Reflexionar acerca de la racionalidad significa en gran medida preguntarse cómo las distintas disciplinas se las ingenian para responder a la pregunta por qué. Esta tarea se encuentra íntimamente relacionada con el estudio de los métodos apropiados para la elaboración de teorías científicas, uno de los temas más discutidos por la filosofía de la ciencia del siglo XX. En efecto, en la tradición anglosajona, tenemos una corriente fuertemente inductivista representada por el empirismo lógico o neopositivismo. Tomaremos aquí como referencia la teoría de la decisión en sus dos variantes, la elección racional en conjuntos numerables bajo certeza y bajo riesgo o incertidumbre, como ejemplos de racionalidad a priori para contrastarlas con la racionalidad a posteriori que se expone como modelo de construcción de teorías vía método inductivo para las ciencias naturales desde el neopositivismo.
El empirismo lógico postula, básicamente, siguiendo la tradición empirista, que el conocimiento surge a partir de la experiencia. En la medida en que es una postura empirista resulta natural que resuelva el problema del método inductivamente esto es, suponiendo que a partir del registro de casos particulares pueden obtenerse reglas generales o leyes. Desde esta perspectiva la investigación comienza con la acumulación de observaciones sin hipótesis previa. Posteriormente, a partir de ciertas regularidades y utilizando la estructura inferencial inductiva, se formulan leyes que pueden dar cuenta de las regularidades observadas. Recién allí estamos en condiciones de producir anticipaciones y explicaciones pero por ya no mediante la lógica inductiva sino deductiva. El empirismo radical de los exponentes de la corriente neopositivista impedía cualquier consideración de la posibilidad de una ciencia a priori. Puesto que su modelo de cientificidad en gran medida seguía siendo la física, estos intelectuales no tuvieron en cuenta las características que definen la acción humana y el hecho de que la misma no puede explicarse a posteriori sino mediante un razonamiento a priori.
La microeconomía busca elaborar una teoría sobre las causas y consecuencias de las elecciones que llevan a cabo los agentes. Los agentes eligen de manera racional. Las elecciones surgen de preferencias, expectativas y de las condiciones de escasez que llevan a restricciones. Las elecciones serán racionales si cumplen con determinadas condiciones o propiedades. En la teoría de las elecciones estándar las preferencias son racionales si son completas y transitivas. Son completas si para toda opción x e y se prefiere una de estas opciones o se es indiferente entre x e y. A su vez, son transitivas si para toda opción x, y y z se da el caso que si el agente prefiere x a y e y a z entonces, prefiere x a z. Un agente elige racionalmente si sus preferencias son racionales y no existe otra opción que prefiera más a la elegida. Las preferencias se describen como funciones de utilidad que asigna un valor numérico a cada uno de los elementos del conjunto de opciones. Esto es: si x es preferido a y se asignará un número mayor a x y si son indiferentes el mismo número. Son funciones ordinales puesto que lo que hacen es establecer un orden de preferencias. La función de utilidad conecta la preferencia con la elección y permite explicar el porqué de la decisión tomada. Es decir que las preferencias explican las acciones de los agentes. Un refinamiento de esta teoría más cercano a la realidad y que procura saldar el problema del determinismo fuerte y la falta de atención a la contingencia propia de la teoría estándar es el que brinda la teoría de la decisión bajo riesgo o incertidumbre conocida como teoría de la utilidad esperada. Los economistas aluden a riesgo cuando los resultados tienen probabilidades conocidas y de incertidumbre cuando las mismas son desconocidas. Como quiera que sea, las acciones en estos casos pueden ser tratadas como loterías y sus resultados como los premios de dichas loterías. Además de afirmar que para ser racionales las preferencias deben ser completas y transitivas se necesita un postulado de reducción para relacionar las loterías y un principio de independencia que sostiene que si dos loterías difieren en un premio entonces las preferencias entre las dos deben ser idénticas a las preferencias entre los premios de ambas. Las elecciones serán racionales si las preferencias lo son y si no se prefiere ninguna opción más que la elegida.
Como es de notar, en microeconomía lo que tenemos es un principio de racionalidad que asegura que cualquiera sea la cuestión el agente se comportará según la decisión que ha tomado y que hace coherente la relación entre lo deseado y la acción. De este modo, sabemos qué decisión y cómo se comportará el agente. El principal postulado de la teoría del valor sostiene que los individuos pueden ordenar sus preferencias en una cierta escala y que esto es lo que hacen. Este postulado es una verdad a priori a partir de la cual, por la vía deductiva, se sacan conclusiones.
Como conclusión, lo que tenemos son dos modelos distintos de racionalidad. La inducción basada en una forma de razonar a posteriori sostenida por el neopositivismo y la a priori de larga tradición en la economía desde los clásicos representada también aquí, por la corriente neoclásica. En microeconomía – y en las ciencias sociales en general- el sujeto se encuentra involucrado de un modo más fuerte en los fenómenos que se pretende explicar. Kant sostenía que podía entenderse la naturaleza en términos mecanicistas pero que al tratar sobre cuestiones humanas debía tenerse en cuenta el aspecto teleológico de las acciones de los hombres. Este problema y otras cuestiones llevaron al desarrollo de un amplio debate acerca de los métodos de las ciencias sociales y la racionalidad implícita en dichos métodos. La discusión entre naturalistas y comprensivistas, por ejemplo, retoma estas cuestiones.
El método y las explicaciones propuestas por la microeconomía se encuentran más cerca de las posturas comprensivistas en las que de lo que se trata es de comprender el sentido de las acciones individuales y del individualismo metodológico y en líneas generales, como se da también en los clásicos busca formular tendencias más que predecir hechos consumados. Más que de explicar, de lo que se trataría es de comprender e interpretar. El mundo de los seres humanos, el mundo social no puede racionalizarse mediante leyes naturales del mismo modo que el mundo físico.