La Persistencia de la Memoria

La Persistencia de la Memoria
Salvador Dalí

miércoles, 2 de septiembre de 2009

“Las raíces sociales y económicas de los Principia de Newton”: Boris Hessen y su impronta en las reflexiones sobre C T y S

José Antonio Gómez Di Vincenzo. UNSAM
¿Por qué rescatar del olvido una antigua ponencia que a primera vista nada tiene que ver con los problemas que desde la filosofía de la tecnología tenemos que resolver en el siglo XXI?
Las raíces sociales y económicas de los Principia de Newton de Boris Hessen, la más famosa de las ponencias presentadas por los historiadores soviéticos de las ciencias en el II Congreso de Historia de la Ciencia y la Tecnología de Londres anticipa muchos de los problemas tratados a lo largo del siglo XX por la tradición anglosajona en filosofía de la ciencia e introduce una serie de cuestiones centrales a la hora de emprender una reflexión acerca del cambio tecnológico. Concretamente, Hessen anticipa la discusión acerca de la relevancia epistémica del contexto de descubrimiento, el rol de la tecnología y las demandas económicas en la construcción de teorías científicas, las relaciones que pueden establecerse entre ciencia, tecnología y sociedad y fundamentalmente, el doble carácter de la ciencia, no sólo su rol como fuerza productiva sino también como parte importante de la ideología y la cultura en general mostrando así su lugar en la dialéctica entre dichos aspectos y las relaciones de producción.
En la ponencia, encontramos muchos de los temas centrales y de las problemáticas que necesariamente deben tenerse en cuenta a la hora de llevar a cabo una reflexión acerca de las vinculaciones entre ciencia, tecnología y sociedad desde una perspectiva que tome como eje para el análisis la centralidad del proceso productivo y el rol del contexto social, político y económico en la construcción de tecnologías y en la elaboración de teorías científicas.
¿Quién era Boris Hessen?
Desde muy joven se mostró interesado por el estudio de las ciencias naturales y los problemas filosóficos relacionados con el impacto de sus teorías en la sociedad. Estudió física, matemática, economía y estadística y participó en los debates relacionados con el impacto de la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica en el campo de la epistemología y el materialismo dialéctico. La corriente del materialismo dialéctico a la cual pertenecía, el devorinismo, se mostraba a favor de las nuevas teorías físicas oponiéndose a la corriente mecanicista bolchevique que las veía como resultado de la ideología burguesa. Hessen se enfrenta concretamente con Timiarizev quien para graficar su desacuerdo con las nuevas teorías sostenía que lo mejor que podía hacerse con Einstein era darle un tiro.
En 1928, Hessen publica “Ideas fundamentales de la Teoría de la Relatividad” y muestra cómo puede comprenderse dicha teoría dentro del marco del materialismo dialéctico. Al tratar de incorporar las nuevas teorías dentro de la óptica marxista, Hessen fue permanentemente acusado por el ala bolchevique de idealista.
En 1931, Boris Hessen presenta su famosa ponencia titulada “Las raíces sociales y económicas de los Principia de Newton” en el II Congreso Internacional de Historia de la Ciencia y la Tecnología realizado en Londres. Todas las ponencias de la delegación soviética fueron publicadas posteriormente en “Ciencia en la Encrucijada” y reeditadas en 1971, al cumplirse el cuarenta aniversario de su presentación en Londres. Las raíces sociales y económicas de los Principia de Newton puede considerarse uno de los primeros estudios de historia social de la ciencia de raigambre marxista.
Boris Hessen fue detenido y acusado de trotskista en 1936. Murió ejecutado junto a otros noventa y siete filósofos marxistas de la corriente devorinista al llevarse a cabo una de las más sangrientas purgas stalinistas.
El trabajo de Hessen puede ser considerado pionero en al menos tres aspectos:
Aplica por primera vez las tesis marxistas a la historia de las ciencias.
Relaciona la revolución científica del siglo XVII con el ascenso, desarrollo y consolidación de la burguesía en el poder.
Es uno de los primeros pensadores en presentar una concepción de ciencia con un fuerte papel político y social.
Reseña de la ponencia
En la introducción, Hessen plantea el problema que va a tratar de solucionar; esto es, las posibles vinculaciones entre la teoría newtoniana y el contexto social en el cual esta se da. A su vez, Hessen presenta las tres tesis a partir de las cuales, elabora sus argumentos teóricos. Dichas tesis pueden resumirse de la siguiente manera:
El modo de producción condiciona el proceso social, político e intelectual.
Existen fuentes sociales y económicas a partir de las cuales fueron posibles los Principia de Newton.
El período en el que se da la obra de Newton concuerda con el de la revolución burguesa en Inglaterra.
De aquí que para entender la obra de Newton deba encuadrársela en el contexto sociohistórico, es decir, debe entenderse como producto de su época.
En el primer capítulo de la ponencia titulado “Economía, física y tecnología en la época de Newton”, Hessen describe el contexto social en el que el científico inglés desarrolla sus investigaciones identificando dicha época como aquella en la que se impone cierta forma de capitalismo: el capital comercial. Hessen se pregunta entonces en primer término: ¿Qué demandas económicas impone el capital comercial? ¿Qué problemas tecnológicos debe resolver y qué conocimientos físicos son necesarios para poder resolverlos?
Para poder responder a estas preguntas Hessen debe tratar diversos temas. El capítulo puede dividirse para su estudio en tres partes. En la primera de ellas, Hessen concluye que todos los problemas planteados por las demandas económicas y tecnológicas son problemas mecánicos. Los temas de la física se centrarán en resolver dichas cuestiones que a su vez, están condicionadas por los intereses económicos materiales de la clase burguesa dentro del marco del capitalismo comercial. En la segunda parte del primer capítulo, Hessen muestra cómo la ciencia oficial medieval no entendió los problemas ni las soluciones puesto que nunca fue capaz de formular dichos problemas. No había ningún interés en hacerlo puesto que no se habían desarrollado las condiciones materiales como para que surgiera la necesidad de plantearlos. Según Boris Hessen, es el desarrollo de la industria manufacturera y el comercio que comienza a darse sobre el final de la edad media y en el renacimiento el que promueve las investigaciones en mecánica. Hasta aquí, lo que tenemos es que las actividades productivas condicionan la temática de la física y dichas actividades productivas brindan tecnología que a la vez, impulsan la ciencia y hacen que la burguesía tenga en sus manos herramientas para el desarrollo de las fuerzas productivas. En la tercera sección del primer capítulo de la ponencia, como conclusión a partir de lo expuesto en las dos secciones anteriores, Hessen sostendrá que Newton, en pos de solucionar los problemas planteados por las demandas económicas y tecnológicas, tuvo que construir un sistema cosmológico que solucione todos los problemas tanto al nivel de los fenómenos terrestres como también de los celestes: la mecánica clásica.
El segundo capítulo de Las raíces sociales y económicas de los Principia de Newton se titula “La lucha de clases durante la revolución inglesa y la concepción del mundo de Newton”. Este capítulo es de vital importancia para comprender la postura de Hessen dentro de la corriente marxista. En efecto, es aquí donde Hessen se corre del reduccionismo economicista, mecanicista y determinista propio del materialismo y del marxismo bolchevique. Hessen postula la tesis de que el trabajo científico se encuentra influido no sólo por la estructura productiva, por las técnicas y las demandas de desarrollo económico sino también por las ideas, la cultura, la política y la ideología dominante. Lo que concluirá en este capítulo es que Newton para responder a los problemas planteados construye una concepción del mundo idealista. Es así que el materialismo propio de sus investigaciones científicas se mezcló con cuestiones teológicas, metafísicas y filosóficas. Hessen mostrará que la concepción mecanicista de la causalidad en Newton está empapada de idealismo y metafísica. Las tesis idealistas están conectadas en los Principia con una cosmovisión afín a los intereses de la burguesía.
Antes de pasar al tercer capítulo de la ponencia, Boris Hessen introduce una conclusión de lo hasta allí planteado. Sostiene que los Principia, al surgir de la necesidad de responder a cuestiones técnicas y económicas, está empapado de sano materialismo pero su determinismo mecanicista introduce sus propuestas en el marco de una cosmovisión idealista.
El tercer capítulo de la obra se titula “La concepción de la energía de Engels y la ausencia de la ley de conservación de la energía en Newton”. Aquí, Hessen va a sostener que para que surja una ley de conservación de la energía deber suponerse que existen distintas formas de movimiento. Por ejemplo como ocurre con la máquina de vapor en la que el movimiento térmico se traduce en movimiento mecánico. Para Hessen, existe la misma conexión entre el desarrollo de la termodinámica y la máquina de vapor que entre las necesidades técnicas y los Principia de Newton. Fue el capitalismo industrial y no el comercial el que debió enfrentar y resolver el problema y para ello debió esperar a que Sadi Carnot emprendiera sus descubrimientos. Newton no resolvió el problema no por falta de ingerio sino porque no lo vio como problema. El capitalismo comercial se basa en el intercambio de mercancías y la ganancia surge de dicha intercambio no como el resultado de la transformación de los bienes en mercancías vía industrialización.
El cuarto y último apartado de la ponencia actúa a la vez como conclusión. Su título es “Los destructores de máquinas en la época de Newton y los destructores contemporáneos de fuerzas productivas”. Hessen muestra que aún dentro del modo de producción capitalista se dan cambios en las formas en pautar la producción y el resto de las relaciones sociales y que las clases dominantes varían sus ideas sobre la ciencia y la tecnología conforme van dándose dichas transformaciones. Este argumento es de suma importancia por ejemplo para entender los cambios que se dan en nuestros días a propósito de la relevancia que están teniendo las tecnologías de la información y comunicación en un capitalismo ya no centrado en la producción sino en el consumo. Hessen a su vez se diferencia de ciertas propuestas románticas e idealistas críticas del desarrollo tecnológico que proponen volver a la naturaleza. Sostendrá que el marxismo lejos de pretender abandonar el desarrollo de las fuerzas productivas busca replantear las relaciones sociales para seguir desarrollándolas.
Algunas conclusiones en general
Hay en la conferencia dos partes o secciones. Las primera de ellas corresponde a los dos primeros capítulos y gira en torno a la cuestión internalismo-externalismo o el rol del contexto de descubrimiento a la hora de reflexionar acerca del fundamento racional de las teorías científicas. La segunda sección que incluye los dos capítulos finales trata las relaciones entre ciencia, tecnología y sociedad y sus posibles abordajes desde una historia de la ciencia de corte marxista.
En líneas generales, Hessen discutirá las posiciones mecanicistas a las cuales, acusará de deterministas y de llevar a posiciones instrumentalistas, teleológicas y teológicas alejándonos de la aspiración por conocer la verdad. Propondrá para ello, reemplazar el mecanicismo por el materialismo dialéctico.
Hessen lleva adelante dos debates. Uno externo o dirigido hacia fuera de la corriente marxista en pos de correrse de las posiciones mecanicistas en busca de una que rescate el materialismo pero que no se impregne de determinismo. Por otro lado, un debate hacia dentro mismo de la corriente marxista dada su posición deborinista no mecanicista y apoyando las nuevas teorías físicas vistas como irracionales e idealistas por el marxismo vulgar.
Hessen introduce en la critica marxista y anticipa dentro de la corriente ciertos aspectos o cuestiones centrales que serán luego retomadas por otros importantes exponentes de la corriente como por ejemplo la relación estructura-superestructura y las problemáticas a las que nos lleva el uso de dicha metáfora, la importancia de la dialéctica a la hora de analizar el rol de las fuerzas productivas y los aspectos científico, tecnológicos e ideológicos dentro del capitalismo, las relaciones entre ciencia, tecnología y sociedad en su conjunto, el rol político de la ciencia y la tecnología y la desnaturalización de relaciones sociales dentro del modo de producción capitalista.

Hay una excelente traducción al español de la obra de Hessen en el Libro de Pablo Huerga Melcón La ciencia en la encrucijada publicado en 1999 por Pentalfa Ediciones. Biblioteca Filosofìa en Español. Ademàs para ampliar obviamente sugerimos la lectura del texto.



Para profundizar acerca de Deborin y su corriente materialista dialéctica ligada al mencheviquismo con fuertes influencias de Pejanov puede consultarse http://symploke.trujaman.org/index.php?title=Abrah%E1m_Moiseyevich_Deborin y http://symploke.trujaman.org/index.php?title=Jorge_Val%E9ntinovich_Plejanov.
En líneas generales, la fracción menchevique se caracterizó siempre por contar con los cuadros de intelectuales marxistas más importantes de Rusia (Trotsky, Martov, Rubin, Grossmann, el propio Deborin, &c.) frente a los bolcheviques, cuyo fortaleza estribaba en sus cuadros de revolucionarios profesionales pero cuya profundidad teórica a veces dejaba que desear.
Dicha obra constituye uno de los mejores esfuerzos por divulgar la teorías de la relatividad sin desdibujar sus aspectos centrales.